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ÚLCERAS TUMORALES

Por Francisco Moreno Roldán. Plan de Cuidados U.C.P. I.C.O.

Consisten en una infiltración difusa leñosa de la piel y del tejido subcutáneo de la pared torácica con presencia de nódulos y ulceraciones y con extensión más allá de los límites de la cirugía o de la radioterapia previa

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Las úlceras tumorales o malignas son lesiones cutáneas que aumentan progresivamente de tamaño dando lugar a una úlcera abierta que no cicatriza y destruye el tejido circundante, asociándose a otras complicaciones post-radioterapia y post-quirúrgica, así como infecciones y sangrados.

 

Son curas complejas que requieren la intervención específica de enfermería, incluso en las últimas fases por el impacto psicosocial (ansiedad y rechazo), que su aspecto producen, tanto en el paciente como en la familia.

 

Los objetivos a conseguir, siempre valorando las condiciones generales del paciente y pronóstico de vida, serán:

Proporcionar el máximo confort al enfermo.
Prevenir o eliminar las infecciones.
Evitar o eliminar el mal olor.
Prevenir el sangrado.
Facilitar la absorción y/o drenaje de los exudados.
Aliviar el dolor de la úlcera.
Favorecer la aceptación social, sobre todo en lesiones malolientes, manteniéndolas convenientemente cubiertas con apósitos, limpios y sin olor.


El plan de cuidados irá encaminado a aumentar el confort del enfermo y evitar complicaciones.

 

Cuidados de enfermería

 

Limpiar la herida con suero fisiológico y no de forma mecánica, para no dañar los tejidos.
No usar antisépticos ya que son inactivos en presencia de material orgánico.
Al despegar los apósitos adheridos al tumor, se deberá tener especial cuidado en no originar un posible sangrado. Es importante empapar bien los apósitos con suero salino antes de tirar de ellos.
El agua oxigenada tiene un papel efectivo frente al mal olor producido por microorganismos anaerobios.
El mal olor es un problema frecuente y de no fácil solución. Suele ser efectivo utilizar Metronidazol al 2% o 4%, gel impregnado en un tul de vaselina filante (Linitul), Mepitel, etc.
Secar bien la piel circundante con toques suaves.
No forzar la limpieza frotando ni friccionando para evitar posibles sangrados.
Si el tumor sangrara, colocar apósitos hemostáticos (spongostan, gelfoan, o apósitos de alginato cálcico que facilitan la coagulación) o presionar el punto sangrante con gasas empapadas en adrenalina al 1/1.000 o agua oxigenada de 10 volúmenes al 3%. También se puede aplicar con el mismo objetivo una suspensión de sucralfato o almagato.
No olvidar medidas ambientales contra el mal olor, como la utilización de sprays desodorantes. También se pueden utilizar apósitos de carbón activado que reabsorben el mal olor (el carbón neutraliza los ácidos volátiles malolientes producidos especialmente por bacterias anaeróbicas). Estos apósitos se colocan encima del apósito que recubre el tumor. A nivel domiciliario es interesante la aplicación de café con canela que inhibe el mal olor.
En caso de existir gusanos en el tumor ulcerado, empapar compresas en éter puro, colocándolas encima. En dos o tres curas suelen desaparecer.

No debemos olvidar que aunque las úlceras no se vayan a curar, existen muchos aspectos a tener en cuenta en este tipo de pacientes. Se debe tener prudencia en los comentarios, así como cuidar los aspectos psicológicos y de autoimagen, animando al enfermo y al cuidador principal con demostraciones de respeto y cariño hacia el paciente.

 

Si se logran estos objetivos se podrá ofrecer confort al enfermo y tranquilidad a su entorno.

 

Evaluación

En la valoración de las úlceras tumorales tenemos que tener en cuenta la localización, tamaño, profundidad, tejido presente (necrótico, de granulación,...), presencia de exudado, mal olor, sangrado, características del dolor, signos de sobreinfección, entre otros aspectos. Pero no sólo atenderemos las características propias de las úlceras, sino que también valoraremos la influencia psicológica de las mismas en el paciente, su efecto en la familia y su repercusión social.

 

Se han ideado diversos sistemas que valoran las úlceras tumorales como el Malignant Cutaneous Wound Staging System (ver tabla), Teller System o el WoSSAC que valora también aspectos emocionales.



 

 

 

 

 

 

Malignant Cutaneous Wound Staging System. Halsfield-Wolfe y Baxendale –Cox.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

Cuidados Paliativos en Oncología, (X. Gómez et. Al.edit.Jims 1998).
Enfermería en Cuidados Paliativos,(Eulalia López et. Al, Edit. Panamericana).
Plan de Cuidados U.C.P. I.C.O. (Francisco Moreno)
Ulceras Tumorales en Cuidados Paliativos, (Plan de Cuidados, Virginia Pérez.)
GrocottP. Care os patients with fugating malignant wounds. Nurs stand 2007;21:578,60,62 passin.
Grocott P.A review of advances in fungating wound managament since EWMA 1991 (European Wound Managament Association Journal) 2002;2,21-24.
Naylor W Palliative managament of fungating wounds. Eur J.Palliative Care, 2003;10(3):93-97.